2. De qué clase de huelga general hablamos
Popular, ciudadana, social,...los adjetivos que podrían acompañar esta huelga son diversos, cada uno con sus connotaciones. Lo que es importante entender es que no hablamos de una huelga de trabajadores, o no sólo en cuanto al trabajo, sino que hablamos de una gran acción que como seres humanos que somos, hijos de una civilización en decadencia, tenemos la necesidad y la responsabilidad de tirar adelante. Ahora que la economía capitalista esta en declive es el momento de hacerla parar, de pararnos y construir una nueva manera de vivir.
En tiempo de crisis asfixiantes, este llamamiento a la Huelga General se debe comprender como parte de otras muchas iniciativas y movimientos sociales que impulsan cambios, alternativas y salidas a las trampas de este sistema en crisis, el cual tiende a consumirlo todo, desde la riqueza natural de la Madre Tierra a nuestras vidas. Estas acciones colectivas demuestran el poder de organización y de actuación de la gente, de la sociedad civil, al margen de la clase política, poder social que va aumentando su acción contrahegemónica en situación excepcional de Crisis, cuando el orden social es insoportable, nuestras vidas son oprimidas y endeudadas por las leyes del “libre mercado” y cuando la élite política sin ningún pudor, ha admitido “el colapso del sistema”. Claro está, esta élite política no se ha molestado en explicar con profundidad porqué se ha producido esta Crisis cuando se ha demostrado la relación directa de esta economía en crisis con otros muchos problemas y conflictos sociales que generan crisis de diferente tipo (bélicas, alimentarias, energéticas, ecológicas, habitacionales, comunicativas, de valores, de legitimidad política...). Desgraciadamente, los medios de comunicación hegemónicos han seguido otorgando todo el protagonismo político a una clase política que, sistemáticamente, no acepta sus responsabilidades que le atañerían como gobernantes de estado y que, desde luego, no se reconoce como parte del problema.
Estos son unos buenos motivos para interrumpir la marcha normal de l’orden social con una Huelga General que pare la economía del país y que, a la vez, sirva para replantearnos qué sociedad y qué cambios queremos. Por lo tanto, este llamamiento a la Huelga General no es tan sólo una propuesta para unirnos y hacer público y bien visible nuestro malestar y descontento, por como la clase política está gestionando la Crisis, sino que, sobre todo, quiere aprovechar la oportunidad de esta situación excepcional para impulsar entre todos y todas los cambios y las alternativas que queramos.
Para mi seria una huelga por y para la vida. Tal y como estamos viviendo tendremos una sociedad totalmente enferma a la que no le importe lo que le ocurra a los semejantes, seria importante que no solo fijaramos nuestros objetivos en las deudas y los bancos porque el problema real yo creo que no es ese. El problema es nuestra vida y como nos han ense;ado u obligado a vivirla.No puede ser que la unica preocupacion que tienen nuestros gobiernos en estos momentos se centre en que los bancos vuelvan a dar credito, para que nos sigamos endeudando, claro esta. Los principales culpables somos nosotros y creo que por ahi deberiamos encaminar todo esto. Darle ca;a a los bancos y al gobierno ya esta muy machacado, creo que deberiamos enfocar esto hacia la sociedad, si cambiamos nuestra forma de actuar ellos tendran que cambiar la suya.Seria una buena forma de captar la atencion de mucha gente, porque si empezamos machacando a gobernantes y banqueros es hacer casi lo mismo que hacen los medios de comunicacion cada dia quiero decir seria mas de lo mismo. Creo que me estoy liando un poco, no si si he dejado clara mi idea, si no lo he hecho intentare explicarme mejor .
Yo creo que te entiendo: en vez de enfocarnos en el problema; ya debemos
enfocarnos en las soluciones antes de que el problema engorde demasiado.
La solución está en trabajar mas en el tema de informar a la gente de estas
iniciativas.
Hay mucha gente que aún no sabe que existen espacios como esta página
y estos grupos. Y a través de internet, y de colgar papeles, o repartir revistas,
se puede llegar a informar a la gente de que existen oportunidades de unirse
con las personas afines.
Un problema es el semántico. Cuando decimos 'huelga general' usamos el mismo enunciado, al menos formalmente, que por ejemplo Cayo Lara el día de su toma de posesión del ¿cargo? dirigente en Izquierda Unida. Pero tanto él como los sindicatos con capacidad de 'generar/organizar' huelgas se refieren a una 'jornada de huelga general'. Tal jornada en realidad puede tenerse, en rigor, como una 'demostración de poder sindical', más que como lo que originalmente significaba 'huelga general', que era indefinida hasta que 'se ganaba'. Una huelga no hay *solamente* que convocarla, lo importante es ganarla en el sentido de conseguir el objetivo propio de la huelga.
En el caso de una jornada, como la del 14-D en tiempos famosa, el objetivo de los sindicatos --al menos de sus 'responsables'/cúpulas-- es, precisamente, copar los 'objetivos' de los fotógrafos de esa huelga, vaya. Salir en la foto-fija y poco, o no mucho, más. Por tanto, incluso siendo 'nuestra' huelga general, hemos de tener mucho cuidado de no caer en esa inercia de centrar la huelga solamente en el 'día D' de la posible convocatoria.
En el desarrollo de la propuesta leo el objetivo (devolución de x millones de euros, consejos populares, etc) Me parece muy bien pero eso lo veo más como 'programa' a posteriori que como 'diana/objetivo' a priori de la huelga en sí.
Por otro lado está lo de las clases. También parece un juego semántico pero no, mi siguiente reflexión: hay estratos, sectores de la población, *clases, pues*, que, ni queriendo apoyar ese objetivo, pueden hacer huelga. Ya ocurrió en la jornada de huelga general mientras gobernaba el PP: era una huelga contra la precariedad laboral a la que no podían sumarse los precarios precisamente por serlo.
Todas estas cuestiones, que no solo son sobre las palabras --la etimología de 'huelga' daría para otro comentario bastante más jocoso... por ejemplo sobre el significado de las Huelgas Reales-- hacen que, pese a apoyar plenamente el 'programa' y el escalamiento de su formulación, no veo muy factible que *cualquier clase* de huelga sea *ni la única ni la prioritaria* herramienta para hacer efectivo y eficaz tal 'programa'.
Pese a ello, es obvio que solo conseguiremos avanzar en la solución alternativa a un sistema insostenible a base de 'jornadas de evidenciación de', sea cual sea la clase de cosa, idea, que queremos, debemos y podemos evidenciar.
Salud.


